Es necesario cuidar de la salud de la dentadura ya desde el nacimiento del niño. Con visitas periódicas al odontólogo y a la higienista dental se puede prevenir la enfermedad de la caries y crear en el niño los hábitos de higiene correctos.
La capacidad de cooperación del niño y la ausencia de miedo al odontólogo son el efecto deseado resultante de las visitas periódicas.
Cuidado ya en el embarazo
También las madres, durante el embarazo, descubren no solo cómo cuidar de la salud de su hijo, a qué prestar atención durante la lactancia, cuáles son las posibilidades de las medidas preventivas y cómo eliminar, en su caso, distintos malos hábitos — sino que ellas mismas, al mismo tiempo, se someten a los controles necesarios de su propia dentadura.
Prevención para cada edad
En la edad adulta se pueden prevenir así las enfermedades de las encías, del aparato de sostén del diente y de los propios tejidos dentales. No solo transmitimos la información necesaria a los padres de nuestros pequeños pacientes y cuidamos de los dientes de leche — ofrecemos también curar la dentadura de los padres.