El empaste blanco, o empaste de composite, es hoy en día el material más preferido en odontología con el que se puede sustituir la parte perdida de un diente. Es muy demandado sobre todo por su aspecto natural. Con una indicación y una realización correctas por parte del médico y con una higiene dental rigurosa por parte del paciente, puede durar muchos años.
Ventajas e inconvenientes del empaste de composite
Entre las principales ventajas de los empastes blancos se encuentran:
- un aspecto muy estético — excelente para la reconstrucción de los dientes frontales y laterales
- escasa necesidad de fresar los tejidos dentales (solo se fresa la parte del diente afectada por la caries)
- no conduce el calor ni la electricidad
- nula corrosión e inocuidad para la salud
Pero también es necesario conocer sus límites:
- menor resistencia a la presión masticatoria en los dientes posteriores (molares)
- riesgo de aparición de fisuras poco después de su realización — el material es sensible a la manipulación y tiende a contraerse
- sin una higiene bucal minuciosa, la vida útil del empaste se acorta
Por eso es imprescindible que el médico valore si, tras la eliminación de la caries, queda suficiente tejido dental alrededor para que las fuerzas se distribuyan de manera uniforme entre el empaste y el diente.
Procedimiento de realización del empaste de composite
En cuanto el médico elimina la caries, utiliza una lámina especial llamada kofferdam (dique de goma), a través de cuyos pequeños orificios se pasan las coronas de los dientes en los que es necesario trabajar. Con ello se garantiza, por un lado, el confort del paciente, cuya lengua queda protegida bajo la lámina y puede tragar libremente, y, por otro, un campo de trabajo seco para el médico — y es que el empaste de composite no tolera durante su aplicación la humedad, ni la saliva, ni la sangre.
Después, el médico adapta, limpia y desinfecta la cavidad formada. Para poder aplicar el material de composite, hay que preparar químicamente la superficie de la cavidad con la ayuda de geles especiales. A continuación, el material se aplica sobre el diente por capas y cada una de ellas se ilumina con una lámpara de polimerización para que endurezca. Gracias a la aplicación por capas se elimina el riesgo de aparición de fisuras y el empaste es suficientemente resistente y duradero. En cuanto el médico ilumina la última capa, adapta el empaste de modo que no estorbe en la mordida y lo pule.
Precio del empaste de composite
Las aseguradoras de salud no contribuyen a este material de empaste; el paciente debe abonarlo en su totalidad. Los precios de la realización del empaste varían según las consultas — siempre depende de la extensión y la dificultad —, no obstante, oscilan entre 800 y 5 000 Kč por diente.
El empaste de composite en nuestra consulta
En nuestra consulta trabajamos con el dique de goma y con materiales de composite probados y de calidad.
Cuidamos mucho el aspecto estético del empaste — combinamos varios tonos de material para que sea indistinguible del diente.